Revista electrónica, Contiene: Música, Relatos de viajeros, Soluciones para esas penas del corazón, Las mejores picadas, Consejos para disfrutar de una buena comida y bebida..(la compañía…no nos metemos)..etc.

septiembre 19, 2005

Tomar y Tomar del Bueno. vol1




Para todos nuestros antiguos lectores y quienes pasaban un buen rato coleccionando nuestros concejos de como y que vino consumir, le spresnetamos una seccion más renovada, donde la seccion sera redactada y editada por un especialista en vinos como don david VARELA, pero por mientras que se pone las pilas, les presentamos un extracto de la web: http://www.saberdevinos.cl.
12 trucos para obtener buenas alianzas :

1. Los alimentos muy ácidos como queso de cabra, tomates y frutas ácidas combinan con vinos de alta acidez como Sauvignon Blanc, algunos Riesling, Zinfandel o Pinot Noir.
2. Alimentos grasos como carnes y quesos combinan mejor con vinos pesados y de más cuerpo como los Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Merlot, Zinfandel o Syrah.
3. Platos sazonados, salados, ahumados van bien con vinos frutosos y de bajo porcentaje de alcohol. Por ejemplo Riesling, Gewürztraminer, un Rosé seco o Pinot Noir.
4. Cuando combine alimentos dulces con vino, el plato debe tener un grado inferior de dulzor. Incluso, puede reducir lo dulce agregándole al plato un jugo ácido.
5. En el desarrollo de un menú en que se servirán dos o tres vinos, recomendamos: servir los vinos ligeros antes que los más pesados; servir los vinos más secos antes que los dulces; y los de menos contenido alcohólico antes que los ricos en alcohol.
6. Una forma de ayudar a enlazar un plato con algún vino específico es probar un poco de éste al terminar la preparación de una salsa o un acompañamiento para así “adecuar” la receta. Si el vino tiene una estructura muy tánica o amarga para el plato, se puede agregar una pizca de jugo de limón o de nuez muy molida al plato.
7. Cuando emplee vino en adobos o salsas, use uno de calidad decente. Ojalá de la misma cepa que se servirá con el plato, aunque no tiene que ser necesariamente el mismo vino.
8. Métodos de preparación como grillar (a la parrilla o al grill del horno), asar, saltear y brasear son más versátiles a la hora de combinar platos con vinos. Las preparaciones escalfadas y cocidas al vapor son más delicados y funcionan mejor con vinos más livianos.
9. Respecto a los pescados: si han sido cocinados en vino tinto o son acompañados por una salsa de tinto, pueden servirse con tintos jóvenes ligeros y bajos en taninos: Pinot Noir, Beaujolais, entre otros.
10. Los alimentos ahumados van mejor con vinos livianos y frutosos – tanto blancos (Riesling) como tintos (algunos Zinfandel). La alianza de jamón ahumado de larga curación (18 meses) con algún Carménère reserva es interesante. Evitar los con taninos altos.
11. La alianza comida y vino tiene un nombre: sinergía. La comida no debería anularse o desdibujarse con el vino, ni el vino con la comida. Ambos deberían realzarse por igual.
12. Las mejores combinaciones de la comida con el vino se obtienen experimentando, descubriendo similitudes y contrastes de sabor, cuerpo (o textura), intensidad y sabor. Es un ejercicio subjetivo. Use los principales tesoros que tiene en su paladar: su lengua y sus papilas gustativas.
Pruebe y confíe en sus propios instintos, son sus mejores indicadores.