FICTICIO CULTURAL (Alfonso Fernández)
Alfonso, nos envia un poema de su autoria, el cual invoca fraseos sublimes de surealismo, intentando desbordar escenas propias de la vida cotidiana en un block de colores, que en su conjunto logran la perfecta armonía de las fraces y la imaginación. Por favor leando y disfrutenlo.
En este Otoño de esta Primavera
En uno de estos
Temperamentales días de otoño en primavera
Me introduje en los griteríos
De Aquellos que no existimos
Los incomprensibles orificios
En los muros blanco verde
Por entre las enfermedades sollozan
Tan lejos como la dictadura del concreto amarillo
Es que efectivamente la inexistencia
Hace imposible el vómito de pavor
Llegando a ser hasta tal punto soportable
Como la triste llegada de este otoñal día de esta primavera
Las filas no parecen interminables
Cuando las infatigables señoras gordas
Filosofan sobre el azote de las horas
Y no tardan en parecerse
A las gargantas autoexiliadas del mundo
Como la grava fusionada al pavimento
Los niños pierden la voz
Entre esta – por lo menos –
Ruidosa inexistencia primaveral
¡PRODIGIOSA IMAGINACIÓN LA DE LOS MÉDICOS!
Que por sobre la hojarasca primaveral
Juegan a satisfacer a los que no existimos
Muy a pesar de la inexistencia
Me empapo en yo mismo
Y tengo la voz de todos
Para que preliminarmente
Todos tengan mi voz
He aquí la clave
Las inexistentes voces no son sumatoria
Ni las que han causado
Este pequeño otoño
En esta primavera
En uno de estos
Temperamentales días de otoño en primavera
Me introduje en los griteríos
De Aquellos que no existimos
Los incomprensibles orificios
En los muros blanco verde
Por entre las enfermedades sollozan
Tan lejos como la dictadura del concreto amarillo
Es que efectivamente la inexistencia
Hace imposible el vómito de pavor
Llegando a ser hasta tal punto soportable
Como la triste llegada de este otoñal día de esta primavera
Las filas no parecen interminables
Cuando las infatigables señoras gordas
Filosofan sobre el azote de las horas
Y no tardan en parecerse
A las gargantas autoexiliadas del mundo
Como la grava fusionada al pavimento
Los niños pierden la voz
Entre esta – por lo menos –
Ruidosa inexistencia primaveral
¡PRODIGIOSA IMAGINACIÓN LA DE LOS MÉDICOS!
Que por sobre la hojarasca primaveral
Juegan a satisfacer a los que no existimos
Muy a pesar de la inexistencia
Me empapo en yo mismo
Y tengo la voz de todos
Para que preliminarmente
Todos tengan mi voz
He aquí la clave
Las inexistentes voces no son sumatoria
Ni las que han causado
Este pequeño otoño
En esta primavera

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home